Amor eterno

lunes 12 de diciembre de 2011 |

Lo que hasta hace unos pocos días iba a ser una fiesta de despedida se transformó en un agradecimiento de parte de los hinchas de Estudiantes hacia Juan Sebastián Verón. No fue para menos, la decisión de la Brujita de dar marcha atrás a su determinación de dejar el fútbol y continuar por seis meses más desató toda la alegría en un Estadio Ciudad de La Plata colmado y teñido ayer de rojo y blanco.
El "operativo" montado por los hinchas comenzó bien temprano y resultó un éxito. Se repartieron entre la gente que concurrió al Estadio Unico 20 mil carpetas, 20 mil sombreros de "bruja" y 20 mil carteles que llevaban la siguiente inscripción: "Gracias Bruja", algunos sobre fondo blanco y letras rojas y viceversa. Además, la distribución de esta serie de objetos se hizo en puntos estratégicos a los que sumó todo tipo de cotillón y camisetas con la misma leyenda.
Clic para ampliarLa salida del equipo a la cancha encabezado por Juan Sebastián Verón fue verdaderamente emocionante con cañones lanza-papeles arrojando papelitos rojos y blancos que invadieron el campo de juego; mientras que en las pantallas LED del cubo del Estadio Unico se proyectaba un video con imágenes de la carrera como futbolista de la Brujita. Sin lugar a dudas, el capitán Pincha se vio asombrado por semejante recibimiento de parte de la gente.
Y por si esto fuera poco, también hubo mucha pirotecnia y bombas de estruendo, aunque arrojados fuera del estadio.
Claro que de por medio había un partido y Verón lo jugó como debía jugar con los dientes apretados, poniendo pases precisos y terminó siendo la figura de la cancha. A los 38 minutos del segundo tiempo, el Estadio otra vez se conmovió, ya que el Vasco Azconzábal decidió hacer el tercer y último cambio: el Chino Benítez por el capitán, que se retiró saboreando ese momento, sabiendo que seguirá jugando un tiempo más y también de los aplausos que bajaban desde los cuatro tribunas del estadio.
Ya en el final, hubo más sorpresas para la Brujita, ya que ingresaron sus hijos Iara y Deián vistiendo una camiseta alegórica, muchas de las cuales fueron arrojadas a los espectadores. También sus compañeros las lucieron y fue el momento en que a Verón se lo vio más emocionado y conmovido por tantas demostraciones de cariño.
Pero tomó fuerzas, respiró hondo y tomó un micrófono para darle las gracias a la gente por el apoyo, y también se excusó por el mal semestre del equipo. Aunque alegró a todos al afirmar que "nos veremos el próximo semestre".

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